Las mejores peores traducciones de títulos de películas

Queremos analizar un fenómeno paranormal, una rareza, un misterio de la traducción de cine: los títulos de películas.

Antes de nada, hay que aclarar que, en la mayoría de los casos, los traductores tienen que ver entre poco y nada en la traducción de los títulos de películas. Suelen ser elecciones de un equipo de publicistas, ya que el título va a ser fundamental para la campaña de publicidad que se vaya a diseñar después.

Los traductores no tienen, en ningún caso, la decisión final, sino que proponen opciones que pueden ser tomadas en cuenta o no a la hora de elegir el título en español. Se puede elegir la traducción cero como en Pulp Fiction, la literal como 101 dálmatas y las temidas adaptaciones y transcreaciones. Y es que, si los encargados de la publicidad deciden que ninguna de las propuestas vende, se toman la traducción por su mano. Y así nacen…

El lado bueno de las cosas del original Silver Linings Playbook

Ya decía Virginia Woolf que “el humor es el primer don que se pierde en una lengua extranjera”. Esto es lo que pasa con el título de esta película. Se establece un juego de palabras entre el refrán Every cloud has a silver lining (que alude precisamente al lado positivo de una mala situación) y a Playbook (un libro de jugadas de fútbol americano).

La dificultad de la traducción reside en que el título hace referencia a realidades culturales que no existen en español. Con todo, es una traducción muy aceptable aunque a primera vista no se parezca en nada al original.

Bitelchús, del original Beetlejuice.

Traducción, traducción… Lo que se dice traducción no hay, pero es que, si nos vamos a lo literal, Zumo de bichos tampoco suena demasiado comercial. Aunque esta adaptación recuerda un poco a cuando en el colegio copiábamos las palabras en inglés por su pronunciación, se ha convertido en todo un clásico. Siendo un caso extravagante, tampoco nos parece de lo peor.

Con faldas y a lo loco para el original Some Like It Hot

Vale que tampoco es ninguna maravilla, pero se entiende que en el año 1959 en España no se tradujera este título de forma literal. De hecho, la dictadura tuvo mucho que ver en el cambio de título, pero por motivos totalmente equivocados: el hot original, aunque con ciertas connotaciones sexuales, hacía referencia al tipo de música jazz de la película. Además, por aquel entonces, en España lo rompía una canción titulada “A lo loco” que, aunque no tenía nada que ver con la película, bien sirvió como inspiración.

¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú

Vale que a lo mejor la traducción literal de un título de más de diez palabras no es lo más comercial. Vale que en español habría sonado muy feo. Pero es que en la película ni hay teléfono rojo ni nadie vuela a Moscú…

Soñando, soñando… triunfé patinando, del original Ice Princess

Hoy nos hablan de una princesa del hielo y pensamos en Frozen, pero hasta hace unos años, esta debería haber sido la traducción de la película que al final se llamó Soñando, soñando… triunfé patinando.

Resulta que en el 2005, cuando se entrenó, ya había algunas pelis con princesas: Princesa por sorpresa 2, Una Cenicienta moderna… Claro, quitar del título a la princesa les complicó las cosas un poco y se emocionaron poniendo gerundios.

Eternal Sunshine of the Spotless Mind se convierte en ¡Olvídate de mí!

El título original hace referencia a un poema de Alexander Pope, y le da a la película un tono grandilocuente e intelectual que en español se pierde al utilizar una expresión informal, vulgar e inespecífica. Valdría lo mismo para esta película que para otras cincuenta. Además, hace que suene cómico, pero no cumple lo que promete, porque la película es más bien un drama.

La semilla del diablo para Rosemary’s Baby

A mí, personalmente, este caso me hace rasgarme las vestiduras por sí mismo y como representante de ese movimiento reaccionario de poner título a las películas destripándolas por el camino. Es el caso de La cara del terror (The Astronaut’s Wife) o El sexto sentido, que en China se llama algo parecido a Está muerto. Por favor…

Pero es que La semilla del diablo es todavía más sangrante, porque su traducción de vuelta al inglés, Demon Seed, es el título de otra película que en España se llamó El engendro mecánico. ¿No nos habremos liado un poquito?

Si quieres leer más sobre traducción en el mundo del cine, puedes leer este otro artículo de Attesor.

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