¿Cuántas lenguas silbadas existen?

El silbo gomero

Actualmente, el silbo gomero es una especie de variante silbada del español: lo “único” que tienes que hacer es posicionar la boca como si fueses a decir una palabra pero, en lugar de hablar, debes silbarla. Sin embargo, el silbo gomero es mucho más antiguo que el español, puesto que ya se silbaba el Guanche (el idioma original de Canarias actualmente extinto) antes de la llegada de los españoles a las Islas.

En cualquier caso, saber español no significa que puedas hablar fácilmente el silbo gomero: aunque solo tiene dos vocales y cuatro consonantes, es bastante complicado aprenderlo. No basta con silbar como lo harías con una canción, sino que hay que integrar los movimientos de las manos y los dedos para modificar el tono y la intensidad del sonido.

Pero, ¿para qué sirve silbar un idioma difícil que ya existe en forma hablada? La orografía de La Gomera, llena de montañas y valles, facilita que el sonido agudo y fuerte de un silbido viaje mucho más lejos y con más claridad que un grito, así que antes de que existieran los teléfonos el silbo gomero era un idioma muy eficaz para comunicarse con gente hasta a 5 kilómetros de distancia.

Lejos de ser una anécdota de la isla, el silbo gomero se utiliza a diario, se considera un elemento cultural muy importante en La Gomera e incluso se enseña en los colegios. Aquí podéis ver un ejemplo del silbo gomero:

Otras lenguas silbadas

Para mucha gente, el silbo gomero no es nada nuevo, pero este no es el único idioma silbado que existe: en Turquía, México, Papúa Nueva Guinea y África hay otros ejemplos (algunos que todavía perviven y otros que se han pedido), aunque el club de lenguas silbadas es muy exclusivo y solo se encuentran unos cuantos ejemplos.

 

Por ejemplo, en Oaxaca hay un idioma de silbidos que solo usan los hombres (las mujeres pueden entenderlo, pero no utilizarlo): el chinanteco silbado. Aunque la mayor parte del discurso se puede silbar, sus hablantes no pueden silbar todo lo que pueden decir, puesto que este idioma silbado tiene una finalidad concreta y unos usos particulares. También en México encontramos otros casos similares: el amuzgo, el ch’ol, el kickapoo (utilizado en citas secretas), el mazateco, el tepehua, el zapoteca… Todos estos tienen forma silbada o combinan el habla con el silbido.

En Kuşköy, Turquía, se usa un sistema de comunicación silbado, el ‘Kuş dili’ (lengua de pájaro), similar al silbo gomero en el sentido de que se puede considerar una variedad silbada, en este caso, del turco. Este idioma está en declive desde hace años, puesto que las nuevas tecnologías han sustituido su función, pero los habitantes de la localidad se muestran orgullosos de su silbido y han creado un festival para celebrarlo.

En el Amazonas de Brasil existe el idioma pirahã, que consta de cinco canales: el hablado, el silbado (de nuevo, reservado para los hombres puesto que se utiliza durante la caza), el tarareado, el gritado y el codificado mediante música. Todos ellos se mezclan en la vida diaria para comunicarse.

Mucho más cerca, tanto en Aas (Pirineos franceses) como en Antia (Grecia) había otras lenguas silbadas que, lamentablemente, hoy han desaparecido. Y mucho más lejos, en Alaska, las tribus Yupik también pueden silbar su lengua que, aunque no se aprende en el colegio, se enseña de generación en generación.

¿Por qué se necesita una lengua silbada?

¿Qué tienen en común todas estas lenguas? Pues, como ya apuntábamos en el caso del silbo gomero, el terreno. Todo ellos surgen en zonas remotas, de difícil acceso en las que los habitantes se las tienen que ingeniar para comunicarse a través de distancias muy grandes.

Pero, ¿una lengua silbada es un idioma? El limitado número de ejemplos que existen nos permite hablar en términos bastante absolutos para decir que todas las lenguas de silbidos son una variante de una lengua hablada. Como explican los investigadores de UCL: “Las lenguas silbadas no sustituyen un idioma hablado, sino que lo acompañan y se usan en ocasiones diferentes”.

 

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