La posedición: ¿qué hay detrás de una traducción muy barata?

¡Que no te engañen las agencias de traducción cuando te hablan de posedición!

Llevamos ya varios años rodeados de titulares como: «La IA podría automatizar hasta el 30% de las tareas laborales en muchas industrias en el 2030», «La IA ha reducido los errores en hasta un 60%» y aquí es donde entraría la posedición.

Y el mundo de la traducción no es ajeno a ello: más del 75% de las empresas globales usan IA en sus traducciones. Pero, ¿significa esto que la traducción tradicional vaya a desaparecer? ¡En absoluto!

Ahora más que nunca la IA está en pleno auge y parece que vaya a sustituir a cualquiera en el trabajo cuando la realidad es otra muy diferente. Es importante tener claro que la IA es un gran aliado si la utilizamos bien, pero nunca un sustituto.

¿Entonces… qué ofrecen las agencias?

En primer lugar, la traducción 100% humana, profesional y especializada apoyada en herramientas tecnológicas que facilitan la labor y agilizan los plazos. Se trata de un proceso en el que un traductor humano y nativo convierte un texto de un idioma a otro, teniendo en cuenta aspectos como el contexto cultural, el tono, los matices o sutilezas. Esto implica un completo entendimiento del texto, por lo que se adapta perfectamente a la lengua meta cumpliendo con todos los requisitos.

En segundo lugar, la posedición se trata de un proceso de traducción hecha por IA que, posteriormente, revisará un traductor humano y nativo. Normalmente, este tipo de traducción funciona muy bien en aquellos textos que son técnicos y no tener vuelta de hoja. Sin embargo, si aplicásemos este tipo de traducción en cualquier otro texto, el traductor tardaría mucho más en revisar el texto generado con IA que haciendo la traducción desde el principio.

Es muy importante tener en cuenta que la IA no concibe los matices ni los diferentes contextos culturales, solamente hace traducciones palabra por palabra. La clave está en la transparencia en cuanto a precios y aplicaciones, además de entender cuándo podemos utilizar una u otra ya que no son aplicables indistintamente. Entender que cada una tiene sus propias aplicaciones es muy importante para utilizar la IA correctamente y que no haya disgustos futuros que supongan problemas mayores a las empresas.

¿Cuándo deberíamos utilizar la traducción humana y cuándo la posedición?

Evidentemente, la posedición tiene un coste menor (¡OJO! No debe confundirse con descuentos, sino con una tarifa hasta el 50% menor porque la labor humana es mucho menor y el resultado es un servicio mucho más barato ya de por sí).

Entonces, ¿por qué no usarla siempre? Pues porque su calidad no va a ser igual de buena que la traducción humana y no sirve para cualquier texto, sino que sirve para determinados textos concretos. De hecho, en la actualidad la ISO9001 no abarca todavía este tipo de servicio porque no puede garantizar una calidad suficiente.

Por ejemplo, no deberíamos utilizar IA o posedición en labores de marketing que requieren un alto grado de adecuación y que dependen mucho del contexto, del país, del estilo… O en labores de traducción muy especializada (financiera, médica, farmacéutica, técnica, etc.) porque una IA no siempre cumple los requisitos de calidad necesarios. Entonces, ¿cuándo sí podríamos utilizarla? Pues por ejemplo cuando simplemente queramos estar informados de lo que aparece en un texto, pero no se vaya a publicar de forma oficial. Incluso podríamos utilizarla para traducir manuales técnicos o contratos, es decir, aquellos textos en los que la terminología es neutra y no hay un contexto cultural detrás que afecte a la traducción.

Además, no garantiza la confidencialidad de la información, por lo que puede estar muy bien para entender un texto de temática general a nivel de usuario, pero no cumple con los requisitos de privacidad necesarios para tratar documentación sensible, por lo que siempre hay que barajar todos los pros y los contras.

¿Por qué aclaramos todo esto?

Llevamos bastante tiempo viendo que existen muchas empresas de traducción que venden a sus clientes traducciones con grandes descuentos, cuando la realidad es que les ofrecen un servicio de posedición que, como ya decíamos, es más barato de por sí. Ambos servicios son muy útiles, importantes y complementarios, per siempre exponiéndole al cliente cuál se llevará a cabo en base a sus necesidades.

En resumen: ambas son soluciones válidas según el tipo de proyecto y, de hecho, en Attesor tenemos ambos servicios, pero siempre siendo conscientes de sus ventajas, de sus limitaciones y, sobre todo, de qué servicio estamos contratando. Lo importante es recalcar que hablamos de dos tipos de servicios diferentes con precios y aplicaciones diferentes según el ámbito.

¡Que no te vendan gato por liebre ni posedición por traducción!

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