¿Sabías que un 55% de los consumidores de todo el mundo solo compran online si la web está en su idioma? ¿O que un 56,2% le dan más valor a una web en su lengua que a un precio bajo? Casi un 70% de los consumidores de productos online visitan tiendas en inglés todos los meses, pero solo un 25.5% terminan comprando algo. De esos que finalmente compran, un 85% necesitará asistencia poscompra en su lengua nativa.

Un caso real

En los años 1970, una marca de detergente decidió lanzarse a la Aventura de otros países. Concretamente, decidieron expandirse a un mercado tan lejano como el árabe. Además del texto traducido, su anuncio se basaba, fundamentalmente, en el aspecto gráfico, y estaba muy claro: una camisa sucia a la izquierda, una imagen del detergente en medio y la camisa aparece limpia en la derecha. No es muy original, pero eran los años 1970.

Este tipo de anuncios habían demostrado su eficacia en el mercado occidental, pero en los países árabes no tuvieron tanto éxito, ¿por qué? La explicación era tan simple que ni siquiera se les había ocurrido a los publicistas de la empresa…

Los idiomas occidentales se leen de izquierda a derecha, así que, cuando vemos una serie de imágenes, las interpretamos de la misma forma y la camisa pasa de sucia a limpia. Sin embargo, el árabe se escribe de derecha a izquierda, así que lo que se entendía en el anuncio es que una camisa, al usar ese detergente, se volvía sucia.

Habían traducido, pero no habían localizado. Por suerte, al ver el fracaso de su estrategia publicitaria, la empresa enmendó su error y adaptó su mensaje al público objetivo.

Las 5 diferencias entre traducir y localizar:

  • Traduces exclusivamente un texto, pero puedes localizar un contenido, una imagen, un estilo o, incluso, una idea.
  • Cuando traduces a un idioma, intentas utilizar un estándar que todos los hablantes de ese idioma (o esa variedad en concreto; por ejemplo, inglés de EEUU) entiendan; cuando localizas, lo haces para un sector concreto: un país, una localidad, un segmento de público (hombres o mujeres, jóvenes o ancianos) …
  • La traducción siempre se realiza entre idiomas diferentes, pero la localización puede hacerse entre mercados con un mismo idioma.
  • La traducción debe intentar ser lo más fiel posible al texto original, mientras que la localización busca modificar o adaptar el original a la medida de un mercado concreto.
  • La traducción hace que un texto sea inteligible; la localización hace que un texto sea familiar.

ENTONCES, ¿QUÉ SON LA TRADUCCIÓN Y LA LOCALIZACIÓN?

La traducción consiste en encontrar la equivalencia de un texto de un idioma a otro para que los hablantes de ambos idiomas puedan entenderlo.

La localización consiste en adaptar un contenido par aun país, una región o un grupo determinado. Así, el mercado de destino no solamente será capaz de entender el texto, sino que le parecerá que ha sido escrito originalmente para ese contexto concreto.

Por eso, la localización tiene una parte de traducción, pero va más allá e incluye una adaptación cultural y tiene en cuenta aspectos técnicos y funcionales.

¿CUÁNDO NECESITO CADA UNA DE ELLAS?

Si has decidido sacar tu producto o servicio al exterior y quieres entrar en un nuevo mercado, lo más recomendable será que optes por localizar.

La localización te da una ventaja competitiva tangible: si tu competencia localiza, tú tienes que hacer también; si no localiza, tienes que hacerlo primero.

De entrada, puedes empezar localizando:

  • El nombre de tu marca: adaptar el nombre de tu marca puede resultar abrumados e incluso contradictorio con todo el trabajo que has hecho para crear tu marca, pero no considerar en profundidad la cultura a la que te diriges puede provocar un resultado desastroso de la inversión.
    • ¿Qué reacción provoca tu marca? ¿y sus colores?
    • ¿Tiene más de un significado?
    • ¿Tiene connotaciones negativas?
    • ¿Está ya en uso ese mismo nombre o uno parecido?
    • ¿Se parece a alguna otra palabra en ese idioma? ¿Qué significa?
  • Tu producto o servicio: tal vez necesites revisar cómo funcionará tu producto o servicio en otro país para adaptarte a un segmento de público más realista o para adaptarlo a los requisitos legales.
  • Tu página web: cuando traduces tu web, extraes el texto y lo cargas en otro idioma; cuando localizas, adaptas la moneda, la geolocalización, la hora, el estilo, etc. a un nuevo público.
  • Tu literatura empresarial: si bien hay una parte que únicamente necesita traducción, parte de la literatura de tu empresa necesitará una adaptación.
  • Tu estrategia de marketing: por ejemplo, para no dirigirte a un público árabe colocando imágenes de izquierda a derecha.

Cuando localizas, estás visibilizando tu compromiso con tus clientes en otros países, reforzando tu imagen a nivel local y global, estableciendo una comunicación más eficaz con cliente internacionales, ganando cuota de mercado en nuevos países y eliminando el riesgo de incumplir alguna legislación extranjera.