En muchos casos hemos explicado la importancia de localizar bien los productos que ofrecemos en el extranjero, pero lo más frecuente es encontrar una férrea oposición por parte de los clientes que, comprensiblemente, se resisten a cambiar los productos con los que ya han tenido éxito en su propio país.

Sin embargo, una mala localización de producto puede resultar muy peligrosa para cualquier marca, por importante y reputada que sea: desde convertirse en un chiste y motivo de burla hasta perder ventas y cantidades importantes de dinero, más todavía si el error de traducción nos lleva a toparnos con temas delicados.

Así es cómo la marca catalana Mango aprendió esta lección después de meterse en un lío en Francia hace unos años…

Las pulseras más polémicas

La cadena de ropa y complementos Mango tuvo serios problemas cuando quiso comercializar una pulsera y un collar tipo esclava en Francia. Ya sabéis, ese tipo de cadena de oro o plata con una chapa donde se puede realizar una inscripción.

La compañía, para poder vender sus productos en Francia, envío a traducir las descripciones y fichas de sus productos que después introducirían en su web, pero, no sabemos si por el uso de traductores automáticos o por falta de contexto, se hizo una traducción literal: bracelet esclave.

El problema es que, en español, en el ámbito de la joyería, la palabra esclava todavía está plenamente aceptada a pesar de sus connotaciones fuera de este campo técnico (aunque la RAE dejó de recogerla en su 23º edición), pero no ocurre igual en francés. La palabra correcta es gourmette o tressé y no esclave.

El revuelo generado por esta mala traducción llegó al punto de que en redes sociales se hizo trending topic la frase “boicot a Mango” y se recogieron miles de firmas por parte de distintos activistas y asociaciones en base a que Mango hacía de la esclavitud un fetiche y una moda, trivializando las tragedias de millones de personas alrededor del mundo.

Por supuesto, Mango tuvo que reaccionar prontamente a las exigencias de que retirase la colección style esclave al completo lanzando un mensaje en el que garantizaban la inmediata corrección del error y se disculpaban por haber herido la sensibilidad de tantas personas de forma involuntaria. De hecho, eliminaron la palabra también en su web en español, donde dejó de haber productos con el nombre de “esclava”.

Sin embargo, finalmente y ante la popularización de su error y el fracaso en las ventas del producto, tuvieron que retirar de su web la línea al completo, con la consiguiente pérdida económica, y en los años siguientes tuvo que invertir especialmente en este país en el que su imagen de marca había quedado seriamente dañada.

Sobre la localización y la globalización.

La localización es el proceso de adaptación de productos o servicios para ser comercializados en mercados internacionales, adaptándolos a la cultura de destino. La localización es un proceso esencial para una estrategia internacional

La globalización es la estandarización de un producto o servicio para que su comercialización se adapte a diferentes culturas, evitando así el sobrecoste de fabricación de productos diferentes.