¿Sois más de té o de café? Y en Japón, ¿diríais que son más de té o de café?

¿Cómo llegó Nescafé a Japón?

Los holandeses llevaron por primera vez el café a Japón en la década de 1880, pero no se hizo realmente popular y cotidiano hasta que se empezó a servir en los kissaten (una cafetería/tetería japonesa), el público japonés se interesó más por los productos occidentales y se comenzó a distribuir café enlatado en las máquinas expendedoras, alrededor de los años 1960. Pero el té seguía siendo la opción mayoritaria.

En los 1970, Nestlé se preguntaba cómo iban a vender café a un país famoso por su consumo de té. El problema, según el psicólogo que contrató la compañía para solucionar el problema, era que los japoneses no tenían “huella” del café, así que, para empezar, tenían que crear esa huella, ese recuerdo. Para eso, empezaron a vender dulces y chucherías con sabor a café para que a los japoneses empezara a gustarles desde jóvenes y creciesen con ese sabor que hasta entonces era totalmente foráneo.

Según Nestle, la marca a la que pertenece Nescafé, actualmente en Japón se toman cada año 94 mil millones de tazas de Nescafé. Eso son más de 258 millones de tazas al día y 5.500 cada segundo. ¿Qué significa eso? Que es el tercer país en importación de café y que esta es la segunda bebida más consumida después del agua en un país donde el té es la bebida tradicional.

Desde el principio, Nescafé ha hecho varias campañas con mucho éxito incorporando elementos populares en la cultura japonesa, como los robots o las variedades de sabores, pero hoy queremos centrarnos en la localización de su página web.

¿Por qué funcionó la localización de su página web?

No es ningún secreto que Nescafé sabe cómo localizar una web según el país al que se dirija: en general, tienen una página de inicio sencilla y elegante con un vídeo de fondo sobre el proceso del crecimiento de las plantas de café hasta el proceso de producción del café como lo utilizamos en casa, o incluso de alguien tomándose un café por la mañana. Sin embargo, el vídeo cambia ligeramente según el país desde el que se acceda a la web dentro del estilo general de la marca.

En determinados países, como Perú, se suelen promocionar especialmente bebidas refrescantes, mientras que en países del hemisferio norte es habitual que aparezcan bebidas calientes. En Rusia, nada más entrar vemos los productos premium de la marca. Además, en estos dos países en particular, las páginas web son especialmente coloridas. Pero el caso de Japón está en otro nivel.

En esta imagen, podemos ver una comparación de la página de inicio de la web de Nescafé en EE.UU. a la izquierda y en Japón a la derecha, y comprobamos a simple vista que son radicalmente diferentes, pero ¿qué es lo que han hecho tan bien en concreto?

Mientras que la web americana tiene poco texto, un logo grande y estático, un vídeo de fondo y poca información, según las tendencias de marketing en EE.UU., la página de Japón es radicalmente diferente, e incluso incómoda para un cliente occidental. Os desgranamos aquí algunos rasgos clave de su página web japonesa:

 

  • Tiene un diseño modular y minimalista, acorde con la cultura y la estética japonesas.
  • Tiene mucho texto, ya que el mercado japonés tiene más interés en el detalle y en las explicaciones que en la simplicidad.
  • Tiene una referencia clara a Nestlé porque esta marca es más conocida que Nescafé, y muchos clientes llegan a través de ella (ya os contamos la estrategia de las chuches).
  • Explota a fondo el hecho de que los colores de la marca coincidan con los de la bandera de Japón, así que el blanco y el rojo están presentes de forma simbólica por todas partes.

Sobre la localización y la globalización.

La localización es el proceso de adaptación de productos o servicios para ser comercializados en mercados internacionales, adaptándolos a la cultura de destino. La localización es un proceso esencial para una estrategia internacional

La globalización es la estandarización de un producto o servicio para que su comercialización se adapte a diferentes culturas, evitando así el sobrecoste de fabricación de productos diferentes.