Transcreación: qué es y por qué la necesitas

Aunque a primera vista pueda parecer lo mismo, traducir una receta de un producto y su etiqueta son en realidad dos cosas muy diferentes. Mientras que una está pensada para simplemente proporcionar datos (la etiqueta nutricional), la otra pretende llamar la atención y hacer el producto deseable (la receta y el resto del embalaje). Uno es información y lo otro es marketing. Es decir, uno es traducción y otro es transcreación.

¿Qué es la transcreación?

La transcreación es un tipo muy especial de traducción que se utiliza, sobre todo, en publicidad y marketing. Consiste en la adaptación de un texto a un mercado extranjero inmerso en una cultura diferente, por tanto con intereses y formas de pensar distintas a las de las personas que han creado el texto original. El objetivo es crear un texto que cree la misma reacción que el texto original aunque no diga exactamente lo mismo.

Como su propio nombre indica, transcreación surge de la unión entre traducción y creación (translation y creation en inglés). Y es que la creación juega un papel muy importante en este proceso. Como probablemente ya sabrás, toda traducción es un proceso más o menos creativo, pero si existe este término es por algo.

Muchas veces, cuando hacemos transcreación acabamos directamente creando material nuevo y no solo adaptamos el ya existente. Es por eso por lo que este tipo de traducción se caracteriza, sobre todo, por la libertad creativa.

Esta libertad viene, precisamente, de que se pretende despertar emociones en el consumidor y persuadirlo. Para ello, es fundamental modificar el mensaje original.

Como ya te habrás dado cuenta, la transcreación se utiliza sobre todo para textos de carácter comercial y publicitario, aunque también lo encontramos en redes sociales, posts de un blog, etc.

¿Cuándo necesito transcreación de mis contenidos?

Es muy importante conocer la diferencia entre una traducción y una transcreación. Lo más probable es que necesites una transcreación y no lo sepas o porque no sabías ni nombrar eso que querías hasta ahora o porque muchas veces no es cuesta darnos cuenta de que los diferentes mercados requieren estrategias distintas de marketing.

Si lo que vendes es un producto de cocina, deberás cambiar las medidas, los nombres e incluso los ingredientes, no solo el idioma.

Si lo que vendes es un servicio turístico, tendrás que cambiar las referencias y el modo de hablar del destino, probablemente haciéndolo más exótico, para darlo a conocer fuera de España, pero también detalles como las unidades de medida (¿utilizar kilómetros o millas?) y algunos atractivos turísticos según a qué público lo dirijas.

Se trata de hacer llegar tu mensaje a un entorno totalmente nuevo, en el que la cultura, el humor y las referencias tienen un papel fundamental.

La transcreación también es importantísima en la traducción de blogs y contenidos de redes sociales en diferentes idiomas. Sobre todo, en los blogs de determinadas marcas o empresas si estas se deciden a traducir su web.

Imagínate que estás en el supermercado y te fijas en un preparado para postre que te llama la atención. Después de mirar varias veces el envoltorio y la buena pinta que tiene en el envase, te decides a comprarlo. Cuando llegas a tu casa, ves que las recetas de su web solo están en alemán o en francés y tú no entiendes ninguno de los dos. Además, puede que el producto venga de EE.UU. e indique las medidas de los ingredientes de una receta en unidades imperiales. ¡Es muy posible que no vuelvas a elegir esa marca!

¿Qué requisitos debe cumplir un traductor que haga transcreación?

El más importante de ellos es que conozca su lengua y, sobre todo, la temática. Sea una receta para un blog, un post para redes sociales o un anuncio para una valla publicitaria, es el traductor quien debe conocer el formato. Qué se suele decir en esos textos, cómo se dice, qué tipo de lenguaje se usa, si es formal o informal…

Siempre es importante que un traductor o traductora sea nativo de la lengua a la que traduce y por eso en Attesor siempre trabajamos de esta forma, pero la transcreación va mucho más allá.

La creatividad es probablemente el rasgo diferenciador más importante, el que define a un traductor que se dedique a la transcreación.

Pongamos un ejemplo:

Cuando comenzamos a traducir un blog a otros idiomas para uno de nuestros clientes, nos dimos cuenta de una cosa. Fuera de España, dependiendo del país, puede resultar difícil encontrar algunos ingredientes, como el aceite de oliva virgen extra. O, más aún, Pimentón de la Vera.

Si el potencial cliente ve esta receta, lo primero que pensará es que no tiene tal o cual ingrediente, y no en lo delicioso que le pueda quedar el plato. Ahí es donde entra en juego la creatividad del traductor.

Lo primero que hicimos fue comunicarlo con el cliente, que nos dijo que podíamos adaptar las recetas sin problema. A partir de ahí, nuestro equipo de traductores contó con una libertad creativa que les permitió cambiar ingredientes y consejos de la receta para garantizar su éxito en otra cultura.

Pero, por supuesto, la transcreación va mucho más allá de la cocina. Blogs, videojuegos, páginas web… hoy en día la transcreación está en todas partes.

Lo más importante es que se debe conseguir la misma sensación que provoca el original. Es decir, que no tiene que parecer una traducción. Y es que en numerosas ocasiones, de hecho, lo que se pide es creación de contenidos (copywriting) adaptados, no ya la traducción (o transcreación) de contenido preexistente.

¿Crees que puedes necesitar nuestros servicios?

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